En el segundo modulo, analicé el caso nº2. En ese
caso, la víctima presenta un perfil activo: llama la atención, no es tímido,
responde agresivamente cuando es molestado por otros compañeros, etc... Vemos que en
ese caso se ha realizado un test sociométrico aplicado para medir la
organización de los grupos sociales.
De este modo, propuse llevar a cabo un protocolo de
intervención basado en la ayuda entre iguales utilizando la información
sociométrica. La ayuda entre iguales tiene una clara intencionalidad educativa,
con un educador que supervisa y acompaña a los alumnos implicados. La función
del educador es determinante, ya que guía a los protagonistas durante la
relación y resuelve las posibles dificultades. Además, fomenta la creación de
vínculos basándose en el establecimiento de una relación de proximidad. De este
modo, se constituyen vínculos de amistad, y se favorece el reconocimiento
mutuo.
El objetivo principal es que se sintiese respaldada y
con apoyo dentro del grupo, así como intentar crear una red social que se mantuviese
en el tiempo. Para ello, tuve en cuenta el perfil del alumno ayudante ( inspira
confianza, sabe y quiere escuchar, sabe relacionarse con los demás…)
Además mantuve una reunión para informarles sobre el tema y solicitando su
ayuda procurando no dejarla sola, para
que no se metan con ella, prestándole un poco de atención para que se sienta acompañada
y apoyada…
Y propuse que era necesario tener en cuenta unos
documentos y planes que deben de contemplar en este tipo de situaciones: Un
plan de convivencia, un Plan de Acción Tutorial (PAT) y el Reglamento de
Régimen Interno (RRI). Todo ello, con una sola finalidad: proporcionar una
educación integral, igual para todos y adaptada a las necesidades de los
alumnos
Respecto a la que metodología activa considero que sea
adecuada para aplicar en este caso, yo me decantaría por el Aprendizaje
Cooperativo con el objetivo de sensibilizar, prevenir el bullying y acoso
escolar y favorecer la convivencia escolar. En el aprendizaje cooperativo el
grupo tiene que trabajar conjuntamente porque se logran los objetivos si,
y solo si, cada miembro del equipo consigue los suyos. De este modo se
valora todos los integrantes del equipo y se favorece la cooperación,
coordinación y el diálogo, sin dejar de lado a nadie.
Otros beneficios del aprendizaje cooperativo son:
- Desarrolla habilidades interpersonales y de trabajo
en equipo.
- Fomenta la responsabilidad personal, la
flexibilidad y la autoestima.
- Favorece la integración de alumnos con dificultades.
- Provoca entusiasmo y motivación.
Existen distintas técnicas para llevar a cabo el
aprendizaje cooperativo y organizar situaciones didácticas. Teniendo en cuenta las características del grupo-clase propongo las siguientes:
- Grupo de investigación: recopilar
información, documentos, imágenes, vídeos… sobre el tema elegido, montar una
presentación con murales, presentaciones PPT… y exponer y desarrollar el
trabajo realizado ante el resto de compañeros… Siempre debe quedar constancia
del trabajo que ha tenido que realizar cada miembro del grupo y se hace una
evaluación del rendimiento de todo el grupo.
- Divisiones de rendimiento: Es otra forma de
organizar el aprendizaje cooperativo. Para ello, se crean grupos de alumnos
heterogéneos. En este caso, el profesor presenta una lección y el grupo trabaja
el tema a fin de asegurar que todos aprenden la lección. Después se
realiza una evaluación individual, sin ayuda del grupo.
- El rompecabezas:
Esta es una de las formas más
conocidas de llevar a cabo el aprendizaje cooperativo. Como siempre, se divide
a la clase en varios grupos y a cada miembro del grupo se le asigna una parte
del tema.
En una primera fase cada alumno tiene que
leer y comprender la parte del tema que le ha correspondido. A continuación, se
pasa a la llamada “reunión de expertos”,
en la cual se reúnen los alumnos que tienen el mismo apartado. Por ejemplo, los
que tienen el apartado A, se reúnen juntos, los que tienen el apartado B, así
los cinco apartados.
El objetivo de esta fase es que cada alumno
se haga experto en su apartado, discutiendo y comentando con los demás.
Por último, cada miembro vuelve a su grupo
original y una vez allí, cada “experto” explica a los
demás su parte, de manera que todos tienen que dominar todo el
tema.
Una
vez que se ha puesto en practica las técnicas expuestas anteriormente en
relación con la metodología activa es necesario hacer un se guimiento y
evaluación de las mismas.
La propia intervención es un ejemplo de evaluación y
seguimiento en si misma pues serán los alumnos mismos quienes harán una
valoración de las diferentes partes de la misma. Y el tutor deberá tomar nota de
cómo se van desarrollando las distintas técnicas para poder realizar un
seguimiento adecuado, cumpliendo con el objetivo propuesto desde el inicio.
